La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) recibe a estudiantes de iniciación universitaria, bachillerato, licenciatura y posgrado. El grueso de la población estudiantil se concentra en el nivel de licenciatura. De acuerdo con la Agenda Estadística de la UNAM, para el ciclo escolar 2025-2026, el total de estudiantes fue de 231,327, distribuidos en 134 licenciaturas entre Facultades, Escuelas e Institutos (UNAM, 2025).
El ingreso a licenciatura tiene dos modalidades: el Pase Reglamentado, para los estudiantes del Sistema de Bachillerato de la Universidad —ya sean parte de la Escuela Nacional Preparatoria y del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH)—, quienes deben concluir con promedio mínimo de siete y en máximo cuatro años; dependiendo de estos resultados tienen derecho a elegir la carrera y el plantel; por otro lado, el Concurso de Selección aplica para estudiantes que provienen de cualquier bachillerato (público o privado) y tienen, de igual forma, promedio mínimo de siete. Específicamente, el Concurso de Selección se basa en la aplicación de un examen de admisión de opción múltiple de 120 preguntas en opción múltiple, que hasta 2025 se aplicó de manera presencial y para la convocatoria 2026-2027 cambió a la modalidad en línea. El número aciertos para entrar varía cada año: primero, por la cantidad de aspirantes frente al cupo de cada carrera-plantel y, segundo, porque el conteo de personas aceptadas inicia con el mayor puntaje obtenido.
En gran medida, los lugares para licenciatura son ocupados por estudiantes que egresan del Sistema de Bachillerato de la UNAM. Por ejemplo, en el ciclo 2024-2025, por Pase Reglamentado entraron 28,383 alumnos del total de 33,382 egresados del bachillerato universitario, mientras que por Concurso de Selección se aceptaron 23,740 de 134,036 aspirantes, sólo el 17.7%.
El Concurso de Selección responde a un ideal de la meritocracia sin considerar los orígenes sociales de los aspirantes. En las guías y en los instructivos que emite la UNAM se señala que prepararse para el examen aumenta las posibilidades de obtener un lugar. Esta sugerencia oculta importantes desigualdades bajo el supuesto meritocrático de que el resultado en el examen es producto del esfuerzo. El problema radica en que el esfuerzo individual se encuentra estrechamente asociado con las condiciones sociales de partida. Las investigaciones que han realizado especialistas del IISUE muestran de forma contundente que no es un proceso de ingreso estrictamente académico sino que opera una selección social.
El ideal meritocrático y la reproducción de desigualdades
En términos generales, los resultados muestran que la desigualdad de oportunidades opera en dos dimensiones: una vertical y otra horizontal. La vertical señala que los estudiantes que provienen de orígenes sociales más altos, digamos de padres y madres profesionistas con altos salarios, tienen mayores ventajas para la asignación a las carreras; también a nivel de género los hombres tienen mayores probabilidades de asignación, así como quienes finalizaron el bachillerato en escuelas incorporadas a la UNAM (Guzmán y Serrano, 2011; Bartolucci, 1989). La horizontal refiere a las desigualdades por campos de conocimiento, por ejemplo, la persistencia de la desigualdad de género en carreras como físico matemáticas e ingenierías, aunque esta brecha no se manifiesta en las áreas de ciencias biológicas, de la salud, humanidades y artes.
Mientras que los antecedentes escolares incrementan las probabilidades de acceder a carreras del área 1 (ciencias físico-matemáticas e ingenierías) y 2 (ciencias biológicas, químicas y de la salud), como Ingeniería Química, Ingeniería Aeroespacial, Matemáticas, Médico Cirujano y Odontología; en cambio, el componente cultural, medido por la escolaridad de los padres y el acceso a recursos culturales, tiene un impacto notable en el ingreso a humanidades, artes y ciencias sociales, pero carece de efecto en el área de ingenierías; por otra parte, el componente económico, medido por el ingreso familiar y los bienes del hogar, influye de manera preponderante en el acceso a carreras de mayor estatus de las áreas 1 y 2 (López y Rodríguez, 2025).
En el marco de esta discusión, Dubet señala que el orden meritocrático reproduce la desigualdad bajo la lógica de una competencia justa, ya que las posiciones en la estructura social supuestamente están abiertas a todos: “la justicia ordena que los hijos de los obreros tengan el mismo derecho a convertirse en ejecutivos que los propios hijos de los ejecutivos, sin poner en cuestión la brecha que existe entre las posiciones de los obreros y de los ejecutivos” (Dubet, 2011: 12). Al considerar la competencia como justa, los resultados del examen se presentan como el fruto legítimo del talento y el esfuerzo individual, sin tener en cuenta la desigualdad social de origen. De esta manera, la meritocracia ejecuta una función de justificación y legitimación de las desigualdades y privilegios dentro de la sociedad (Carrasco, García-Castro y Castillo, 2023). Por último, el discurso meritocrático no solo legitima las desigualdades sociales existentes, sino que también culpabiliza a las personas que no cumplen con las expectativas de éxito del sistema. Esto se manifiesta claramente en la publicación de los resultados del reciente examen de selección para licenciatura de la UNAM, realizado en línea, y la forma en que desde las redes sociales se calificó de tramposos a los aspirantes, lo que les asigna una carga simbólica o estigma social.
Desde una perspectiva comparada, México está por debajo de la tasa de cobertura en educación superior frente a los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y respecto de algunos países de América Latina, como Argentina, Chile y Perú. Específicamente, los estudiantes matriculados en educación superior para el ciclo 2024-2025 fueron 5,519,791, lo que representa una cobertura de 45.1% (SEP, 2025). Para las instituciones de educación federales, entre ellas la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), la demanda de ingreso va incrementando con el tiempo. Por ejemplo, para el ciclo escolar 2025-2026 de la UNAM, la demanda de ingreso a la licenciatura fue de 229,969 aspirantes, pero sólo 53,329 obtuvieron un lugar, ya sea por Pase Reglamentado o Concurso de Selección (UNAM, 2025).
En materia de política educativa, ampliar la cobertura es una estrategia clave para reducir la desigualdad de oportunidades, y ésta debe acompañarse de una política social que apunte a cerrar las desigualdades de condición asociadas con la clase social de origen (Goldthorpe, 2013).
Cursar la licenciatura en la UNAM, en tanto que es una institución pública de calidad y prestigio, es un sueño para muchos estudiantes y sus familias, que puede traducirse en una movilidad social ascendente y en mejores niveles de bienestar. Elegir una escuela significa que las y los estudiantes y sus familiares valoraron que su plan de estudios fuera atractivo, la infraestructura, la formación y las condiciones laborales del profesorado. Es decir, el desafío en la ampliación de cobertura es que se requiere de espacios universitarios que sean deseables.
Imaginar otras opciones
El ingreso a nivel licenciatura en instituciones de educación pública a partir de exámenes de opción múltiple se fundamenta en una lógica meritocrática que reproduce la desigualdad de oportunidades. En este contexto, el reto consiste en pensar mecanismos de admisión alternativos, equitativos, que contemplen otra noción de justicia como la cuota de ingreso para aspirantes de estratos sociales desfavorecidos, de género y de orígenes étnicos históricamente discriminados; en caso de continuar con los exámenes, debe contemplarse la posibilidad de ponderar los resultados tomando en cuenta las características sociales y escolares de las y los aspirantes.
El examen de ingreso a la UNAM evalúa conocimientos y habilidades sobre temas fundamentales que se estudian en el bachillerato (español, matemáticas, física, química, biología, historia universal, historia de México, literatura y geografía), sin embargo, distintas críticas señalan que este tipo de exámenes se resuelven memorizando las respuestas, lo cual no se traduce en aprendizajes significativos. Esto se verifica después en la correlación entre los resultados obtenidos en los exámenes diagnósticos y el desempeño escolar a lo largo de la carrera: la población de primer ingreso a las licenciaturas de la UNAM cuenta con conocimientos insuficientes para avanzar en su trayectoria escolar en la educación superior (Martínez-González et al., 2018). Como alternativa para reducir las desventajas en aprendizajes de los estudiantes de primer ingreso puede contemplarse la impartición de un curso propedéutico que favorezca una integración al mundo universitario tanto académica como socialmente (Díaz-Barriga, 2026).
Referencias
Bartolucci, Jorge (1989), “Posición social, trayectoria escolar y elección de carrera. Seguimiento de una generación de estudiantes de la UNAM, 1976-1985”, en Renate Marsiske (coord.), Los estudiantes. Trabajos de historia y sociología, México, UNAM-CESU, pp. 291-360.
Carrasco, Kevin, Juan Diego García-Castro y Juan Carlos Castillo (2023), “La socialización de las actitudes hacia la desigualdad y meritocracia en la etapa escolar en Chile”, en Gustavo Assusa y Gabriel Benza (coords.), América Latina desigual: preguntas, enfoques y tendencias actuales, Buenos Aires, CLACSO/Siglo XXI Editores, pp. 205–234.
Díaz-Barriga, Ángel (2026), “No puedes definir el futuro de un estudiante en 3 horas: experto pide redefinir examen”, Excélsior, 30 de julio de 2026, pp. 1-3, https://www.excelsior.com.mx/nacional/no-puedes-definir-futuro-estudiante-3-horas-experto-pide-redifinir-examen, consultado el 10 de agosto, 2026.
Dubet, François (2011), Repensar la justicia social. Contra el mito de la igualdad de oportunidades, Buenos Aires, Siglo XXI Editores.
Goldthorpe, John (2013), “Understanding –and Misunderstanding– Social Mobility in Britain: The Entry of the Economists, the Confusion of Politicians and the Limits of Educational Policy”, Journal of Social Policy, vol. 43, núm. 3, pp. 431-450, https://www.cambridge.org/core/journals/journal-of-social-policy/article/abs/understanding-and-misunderstanding-social-mobility-in-britain-the-entry-of-the-economists-the-confusion-of-politicians-and-the-limits-of-educational-policy/BFFF6A6C213CCC745B7275083DE7C04E, consultado el 10 de agosto, 2026.
Guzmán, Carlota y Olga Victoria Serrano (2011), “Las puertas del ingreso a la educación superior: el caso del concurso de selección a la licenciatura de la UNAM”, Revista de La Educación Superior, vol. 43, núm. 157, pp. 31–53, http://publicaciones.anuies.mx/revista/157/1/2/es/las-puertas-del-ingreso-a-la-educacion-superior-el-caso-del-concurso, consultado el 10 de agosto, 2026.
López Ramírez, Mónica y Santiago Andrés Rodríguez (2025), “Estratificación en el ingreso a las licenciaturas de la UNAM”, Perfiles Educativos, vol. 47, núm. Especial, pp. 2-33, https://perfileseducativos.unam.mx/iisue_pe/index.php/perfiles/article/view/61875, consultado el 10 de agosto, 2026.
Martínez-González, Adrián, Abigail Patricia Manzano-Patiño, Manuel García-Minjares, Careli Johana Herrera-Penilla, Enrique Ricardo Buzo-Casanova y Melchor Sánchez-Mendiola (2018), “Grado de conocimientos de los estudiantes al ingreso a la licenciatura y su asociación con el desempeño escolar y la eficiencia terminal. Modelo multivariado”, Revista de la Educación Superior, núm. 188, vol. 47, pp. 57-85, https://resu.anuies.mx/ojs/index.php/resu/article/view/508/338, consultado el 10 de agosto, 2026.
SEP (2025), Principales Cifras del Sistema Educativo Nacional 2024-2025, Dirección General de Planeación, Programación y Estadística Educativa, consultado 4 de agosto, https://www.planeacion.sep.gob.mx/Doc/estadistica_e_indicadores/principales_cifras/principales_cifras_2024_2025_bolsillo.pdf, consultado el 10 de agosto, 2026.
UNAM (2025), Oferta UNAM, https://oferta.unam.mx/escuelas-facultades.html, consultado el 10 de agosto, 2026
UNAM (2026), Agenda Estadística UNAM 2026, Coordinación de Planeación, Evaluación y Simplificación de la Gestión Institucional, https://web.planeacion.unam.mx/direccion-de-sistemas-de-informacion-estadistica/agenda/agenda-2008-hoy/, consultado el 10 de agosto, 2026.

Citación en estilo IISUE:
Cobos Marín, Daniel y Santiago Andrés Rodríguez (2026), “Ingreso a la licenciatura de la UNAM por concurso de selección: tensión entre la ilusión meritocrática y la reproducción de las desigualdades educativas”, Dossier Proceso de admisión a la UNAM 2026, Observatorio de Políticas Educativas IISUE-UNAM, https://doi.org/10.22201/iisue.001r.2026
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